Special K
23, Texas, actualmente en Los Ángeles, actor y cantante. Mi pasión es bailar aunque no me dejen hacerlo. Te preguntarás porqué, si lo haces es porque no me conoces. Interpreto a Artie Abrams en la serie Glee, un chico discapacitado que canta en el coro del instituto.
Si queréis saber más sobre mi personaje tendréis que ver la serie, y si queréis saber más de mí, sólo tenéis que leer mi blog y buscarme en google. ;D
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Kevin McTroll

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Hemo’s making me so proud ⚡#HP4life

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hace 1 año | with 3 007 notas © sickofmyownvoice


(vía allheathermorris-deactivated201)



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sickofmyownvoice:

sir ROBBIE

This is why he’s a legend. such a great video, and great pop song. formula that works. and whaddupp Kaya! 

-Kevinnnnn


hace 2 años | with 162 notas © sickofmyownvoice

hemo-lovedancing:

Pero yo más JUM xD En realidad estas guapo guapo cariño

¿Tú crees? Nah… jajaja Tú sí que estás guapa mi vida.

(Fuente: spanishfcdarrencriss)



hemo-lovedancing:

yeah-i-can-walk:

Sales llenita de arena, como siempre. <33

jajaa porque ya sabes que estuve haciendo el mono un rato antes. Me veo más negrita que tu <3

:( Yo también estoy morenoooo. Pero no tanto como tú u.u No hay manera. jajaja

hemo-lovedancing:

yeah-i-can-walk:

Sales llenita de arena, como siempre. <33

jajaa porque ya sabes que estuve haciendo el mono un rato antes. Me veo más negrita que tu <3

:( Yo también estoy morenoooo. Pero no tanto como tú u.u No hay manera. jajaja

(Fuente: spanishfcdarrencriss)



Sales llenita de arena, como siempre. &lt;33

Sales llenita de arena, como siempre. <33



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#paraiso

Viaje al paraiso - McMorris 

hemo-lovedancing:

No me importa si ya te tengo conquistado o no amor, me gusta sorprenderte y que me veas guapa siempre, coqueteo de mujeres –Se encogió de hombros riendo levemente mientras no dejaba de mirarlo ni un momento, estaba agradecida de tenerlo de nuevo con ella como antes y esta vez no iba a dejar que nada ni nadie se metiera por medio de ellos dos, no lo iba a permitir para nada. Lo miró y asintió- Siempre estás guapo pero así todo arregladito te ves de lo más sexy corazón –Le guiñó el ojo mirándolo para luego ponerse a terminar de comer  mientras lo miraba y esperaba que le contara porque estaba nervioso, pero al final tampoco acabó de contestarle a eso. Se encogió de hombros.- Comamos el postre entonces mi amor –Sonrió suavemente, prefirió no decir nada, no sabía si estaba enfadado o si yo había dicho o hecho algo malo y por si las moscas no quería empeorarlo, Iba a abrir la bandeja de la tarda pero antes de que pudiera hacerlo él la frenó cambiándola por la suya cosa que le pareció rara ya que daba lo mismo si iban a ser las dos tartas iguales, no había por qué cambiarlas creía ella- Que más da amor son igual…es- Dijo leyendo lo que ponía en la tarta.

Estaba petrificada ante aquello, no se lo esperaba para nada, intentaba decir algo pero parecía que su cuerpo se había olvidado de cómo funcionar normalmente, leí de nuevo las letras de la tarta y luego levantó la mirada hacía él viendo como se sacaba una caja de la chaqueta y al abrirla dejaba a la vista el anillo más bonito del mundo, lo miró a los ojos escuchándolo con atención sintiendo como rápidamente sus ojos se llenaban de lagrimas de felicidad y estas empezaban a rodar por su mejilla sin control, cuando terminó no habló solamente se acercó a él besándolo, fue un beso largo, delicado y con muchísimo amor. Cuando se separó apoyó su frente en la de él- Por si no te ha quedado claro en el beso es un sí, un sí como una catedral de grande –rió un poco secándose las lagrimas, se sentía la mujer más feliz del universo.

No sabía ni cómo había pronunciado esas palabras, sus nervios se habían apoderado de sus adentros, y ver la cara de Heather al ver la tarta no ayudaba en absolutamente de nada. Las lágrimas empezaban a recorrer su delicada cara y un nudo se apoderaba del estómago de Kevin al verla de esa manera. Cuano no sabía qué más decir para convencer a su chica de que dijera que sí, ella por fin reaccionó, besándolo de manera delicada por un largo tiempo. La sensación era indiscreptible, era un beso diferente, como si de repente supieran que todo había cambiado, que eran el uno para el otro y que pasarían su vida juntos. Intentaba contener su alegría mientras la besaba, mientras acariciaba su pelo con su mano libre. Estaba claro que eso era un sí ¿no? ¿O no lo era?

Por suerte, cuando ella se separó, sonrió, provocando en él que toda la emoción contenida saliera en forma de sonrisa y lágrimas por sus ojos. Llevó su mano a las lágrimas de ella, secándolas con su pulgar mientras le decía que aquello era un sí. Él seguía llorando, pensando en lo que había hecho y en lo afortunado que era por tenerla de nuevo con él, y esta vez para siempre. ¿Sabes lo que te amo? Elige día, mes, año, sitio, lugar, invitados, menú… será todo como, cuando y donde tú quieras. Sólo quiero hacerte la más feliz del mundo. Yo sólo al estar a tu lado lo seré. Por un momento, casi se le olvida el anillo que llevaba en las manos, aún no se lo había puesto. Cogió su mano delicadamente, y poco a poco puso el anillo en el dedo correcto. Heather Elisabeth Morris, serás mi esposa. Y no era una pregunta, era una afirmación. ¿Cómo podía quedar un anillo tan perfecto?

Miró su mano y luego la miró a ella profundamente a los ojos y la volvió a besar delicadamente. No quiero la tarta. Dijo entre dulces besos. Quiero hacer el amor con mi prometida. Cogió su mano y levantándose él, hizo que se levantara ella. La cogió en brazos y la llevó a la cama tumbándola con delicadeza, aquella iba a ser la mejor noche de su vida. Los besos, las caricias, los te amo, el placer y los dulces y delicados gemidos que lo demostraban, la seguridad de tenerse el uno al otro para siempre… su mujer, su esposa, su todo.

(Fuente: yeah-i-can-walk)


hace 2 años | with 32 notas © yeah-i-can-walk

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#paraiso

Viaje al paraiso - McMorris 

hemo-lovedancing:

No podía evitar estar siempre sonriente al lado de Kevin, el aportaba toda esa alegría y vitalidad a su vida y se sentía plenamente feliz a su lado por suerte después de la pelea las cosas habían pasado a ser como antes y no se habían vuelto raras como solía pasar con algunas parejas pero a diferencia de eso Kevin y ella siempre habían tenido una confianza envidiable. Salieron de la piscina después de comerse la fruta y los cocteles para luego pasar a darse una ducha juntos, eran como imanes en aquellos momentos así que aprovechaban cualquier momento para demostrarse todo aquel amor que sentían el uno por el otro. Después de un ratito salieron de la ducha para pasar a vestirse, le pidió a Kevin que escogiera uno de sus vestidos y escogió el morado. Sonrió con suavidad y después de secarse bien y ponerse la ropa interior se colocó aquél hermoso vestido morado que se ajustaba a la perfección al cuerpo esbelto de Heather y después pasó a la sesión de peluquería y maquillaje ya que ella iba a tardar más que él. Lo escuchó y se apartó cuando le dio con la cadera- Oye con cuidado, que yo necesito más tiempo para ponerme guapa para ti –Bromeó entre risas y se maquilló ligeramente sin pasarse. Se secó el pelo y en vez de dejárselo suelo como siempre se hizo un recogido sencillo pero precioso, quería estar estupenda para su novio.

Cuando terminó con los preparativos se dio una vuelta ante el espejo asegurándose que todo estaba bien, agarró el perfume que tanto le gustaba a Kevin y se echó por el cuello y las muñecas y luego después de recoger todo salió a la habitación encontrándose la cena ya allí y  a Kevin todo trajeado aunque no demasiado formal, esta guapísimo como siempre. Dejó que este lo guiara hasta la mesa y se sentó en la silla que él había apartado para ella como todo un caballero. Todo el salón estaba precioso, luz tenue y velas aquello lo hacía el doble de romántico que con las luces normales. Se mordió el labio con suavidad viendo todo y luego lo escuchó haciendo su sonrisa más grande aún- Gracias mi amor, la verdad me puse todo lo guapa posible para ti –Sonrió sonrojándose con suavidad para luego mirarle- Tu también estas muy pero que muy guapo mi vida –Le guiñé el ojo antes de  ponerme a comer tranquilamente. A medida que pasaba el tiempo la comida se iba terminando y cuando Heather terminó se limpió los labios suavemente  y luego observó a su chico que se veía nervioso- ¿Qué te pasa amor? Te ves nervioso –Dijo acariciando su rodilla con suavidad.

¿Sabes que ya me tienes conquistado y que no hace falta verdad? Aunque la ocasión lo merece. Le contestó cuando le dijo que se había puesto guapa para él. Siempre lo estaba, incluso con aquella escayola que hacía poco le habían quitado, con magulladuras o sin peinar, no le importaba, ella era perfecta a los ojos de él, y sobre todo y más importante, la quería por encima de todo y ella había sabido verlo y perdonar todas sus meteduras de pata. ¿Lo estoy? Gracias mi amor. Sonrió nerviosamente recordando lo que vendría después, ya las bromas se habían acabado, debía ser serio y cuando él se ponía serio, era porque el asunto era realmente importante, y eso ella lo sabía. ¿Qué? Dijo alarmado, estaba astraido y casi no la había escuchado. ¿Nervioso? Bueno… es que… Tomemos el postre mejor.  Se levantó y le dio una de las pequeñas tartas que había pedido, sin darse cuenta si era la adecuada o no, pero cuando abrió la suya, vio que esa era la que tenía arriba del chocolate, unas letras de color rosa que decían “Cásate conmigo” Cerró los ojos maldiciendo su mala pata pero supo reaccionar a tiempo. Espera… creo que esta es la tuya mi amor. Se alzó en la mesa y se la acercó, ya destapada, dejando que leyera las bonitas palabras de la tarta.

Te amo. Y esto, esto no es una proposición de intenciones como la última vez. Esto es algo serio, real. Dejó la tarta en la mesa y sacó de su bolsillo de la chaqueta la caja del anillo. Lo abrió y dejó que su novia y con suerte prometida, viera el bonito anillo de oro blanco y amarillo que allí se ocultaba.

Quiero que te cases conmigo, que seas mi esposa, que formemos una familia y que nadie nunca lo rompa. Quiero tenerte a mi lado, arroparte, quererte, besarte y acariciarte todos los días. Tener una bonita ceremonia donde nuestros amigos y todo el mundo si hace falta, vea lo que te quiero. Demostrarte que no hay nadie más que tú para mí. Demostrártelo cada día. Di que sí, y este tonto te hará la mujer más feliz del planeta, o al menos, lo intentará, porque él sí será el hombre más feliz del universo.

(Fuente: yeah-i-can-walk)


hace 2 años | with 32 notas © yeah-i-can-walk

Viaje al paraiso - McMorris 

hemo-lovedancing:

Bueno ahora ya debemos tener la fama amor, ya da igual si chillamos o no así que no pienso contenerme ahora que ya no nos podemos quitar esa etiqueta de pervertidos sexuales que nos deben haber puesto –Bromeó entre risas, estaban ahí para disfrutar, y no se iba a callar ni un momento si Kevin la hacía disfrutar de aquella manera que solo él había sido capaz. Lo amaba con todas sus fuerzas quizá era eso lo que hacía que hacer el amor  fuera mucho más especial que con sus anteriores parejas. Escuchó sus motivos y no pudo evitar sonreír con una boba acercándose a besar sus labios suavemente- Sí creo que esos son suficientes motivos y yo también te quiero a ti feíto no sabes cuánto te llego a querer. –Sonrió suavemente dejando que fuera a por la comida- Perfecto, te haré un pase de modelos para que podamos decidir mejor –Le guió el ojo jugando mientras se levantaba acercándose a la terraza para los dos ponerse a comer lo que habían traído, estaba rico y además les habían traído frutas y bebidas para que luego tomaran en la tarde que seguirían disfrutando en la terraza de la habitación para aprovechar el buen tiempo que hacía aquellos días.

Cuando terminaron de comer se pusieron algo de protección para no quemarse y Kevin se tumbó en la hamaca. Heather entró un momento a la habitación para buscar uno de los libros que había traído para leer mientras tomaba el sol  y cuando volvió de la habitación el chico estaba totalmente dormido. Sonrió con suavidad y decidió no molestarlo para que descansara. En vez de tomar el sol decidió leer sentada en las escaleras de la piscina así estaría bien fresquita. No supo cómo pero el tiempo pasó volando y cuando se dio cuenta Kevin estaba rojito como tomate así que prefirió levantarlo ya para que no se quemara más y luego le doliera demasiado. Lanzó el libro a la otra hamaca y sonrió mojándolo luego a él para que despertara hasta que lo consiguió y él se lanzó al agua.- Se me fue el santo al cielo ni me di cuenta de que te estabas quemando –dijo jugando con él entre risas- Si, tengo algo de sed y nos irá bien para refrescarnos dormilón. Pues ya empieza a atardecer así que yo diría que en cuanto acabemos esto deberíamos ir preparándonos para la cena porque si no se hará muy tarde –Sonrió bebiendo un poco y le sonrió.-Pues mientras dormías vino el chico del servicio de habitaciones y como me aburría nos liamos en la piscina -Bromeó entre risas- Estuve leyendo todo el rato-Dijo enseñándole el libro en la otra hamaca y después de un rato terminaron aquel delicioso pica pica y salieron de la piscina para darse una ducha calentita juntos, cuando salieron Heather sacó tres vestidos, uno negro, uno morado y uno azul clarito, todos eran ceñidos y cortitos así que sabía que le gustarían- ¿Cuál te gusta amor?

¿Ya? ¿Tenían que empezar a prepararse para la cena? Empezaba a ponerse bastante nervioso. No era nada, sabía que todo iba a salir bien, pero siempre quedaba esa duda, quizá su pelea estaba demasiado cercana como para que aceptara. Pero él quería que ella supiera que era la mujer de su vida y nada más los iba a separar, que supiera que estaba seguro de ello y que quería casarse con ella. Era un gran cambio para él, ella misma sabía por las fases que había pasado. Nunca pensaría que pudiese estar tan seguro de ello a sus veinti cuatro años. ¿Coooomo? A ese lo voy a pillar yo y se va a enterar. Se acercó a su chica y la besó en el cuello delicadamente. Esto sólo lo puedo hacer yo. Cuando venga le voy a decir cuatro cosas.

Salieron de la piscina cuando vieron que era el momento oportuno y se dieron una buena ducha. No pudo resistirse a dársela con ella a pesar de que necesitaba estar a solas un momento para preparar algunas cosas. Pero en cuanto salieron del baño y Kevin eligió el vestido morado que era el que mejor le sentaba y el más elegante, pudo quedarse solo un instante mientras ella estaba en el baño. Llamó a recepción y pidió la cena, con algo un tanto especial. Le dijeron que no había problema y él resopló de la alegría. En cuanto colgó empezó a vestirse, poniéndose uno de sus trajes favoritos de un tono gris brillante con una camiseta rosacea muy clarita. Iba elegante, no demasiado ya que era una cena en una habitación, pero lo suficiente para una pedida de mano. Entró al baño donde estaba la chica en el espejo y la apartó con el trasero. ¡Acaparadora! Bromeó y se peinó un poco el pelo hacia adelante, colocando las mechas rebeldes bien y salió de allí, lo suyo era rápido.

Llevaron la cena en seguida con lo que había pedido tapado con una bandeja, era el postre especial. Preparó todo en la mesa con una velas decorando la bonita mesa, y una luz ambiente bastante baja, para que todo fuera mucho más romántico. Para cuando la chica salió todo estaba listo, así que Kevin le ofreció la silla y la empujó hacia dentro una vez ella se sentó encima. Kevin dio la vuelta elegantemente a la mesa y se sentó en frente de ella, contemplando su belleza entre las velas, que la hacían más perfecta si podía ser. Estás preciosa. Le dijo antes de ponerse a comer tranquilamente. Tranquilamente sólo Heather, él cada vez que pasaban a otro plato o se acababa el vino, estaba más y más nervioso.

(Fuente: yeah-i-can-walk)


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Viaje al paraiso - McMorris 

hemo-lovedancing:

Evitó contestar aquello pero lo miró mal entrecerrando los ojos para luego sonreír, sabía que ese comentario que Kevin había hecho era intencionado para hacerla poner celosa por el tema de que Jenna era su ex y así luego poder chincharla todo lo que pudiera con el tema hasta hacerla admitir que estaba celosa. Los dos se metieron  en el jacuzzi para relajarse, pero realmente lo que hicieron era de todo menos relajante. Kevin después de probar los chorritos del jacuzzi por accidente la invitó a que ella misma los probara para ver si sentía placer. Vaya que si lo sintió, los chorros de agua a máxima potencia en la zona le causaban grandes oleadas de placer por todo su cuerpo haciendo que fuera imposible contener todos los gemidos que inconscientemente quería soltar. Cuando Heather se dio cuenta de lo que hacía Kevin, tanto a ella como a él mismo aumentó los gemidos expresamente para excitarlo al máximo y que él disfrutara de aquello también. Un rato después los dos habían llegado al orgasmo, y que orgasmo pensó la rubia. Los dos estaban descansando en el agua tibia hasta que dijeron salir. Heather subió su bikini antes de levantarse y salió del Jacuzzi con cuidado tapándose con una toalla- Van a pensar que somos unos pervertidos sexopatas amor –Rió con suavidad- Tantos gemidos de buena mañana entre antes y ahora, también pensarán que tenemos una energía envidiable pero buff no puedo quejarme de eso, es demasiado placentero y desestresante –rió caminando hacía la habitación.

Los dos se metieron en la ducha para estar limpitos para comer y mientras se ponían algo cómodo para estar en la habitación como íbamos a estar durante todo el día dándonos mucho amor y disfrutando de todo lo que allí tenían. Se puso un bikini seco y una camiseta de Kevin por encima para estar cómoda mientras esperaba que él terminara la llamada del servicio de habitaciones tirándose en uno de los sofás que habían en la terraza mirándolo. Cuando terminó y se acercó sonrió mirándole hasta que escuchó lo que dijo- ¿Cena romántica? Umm suena bonito ¿Hay algún motivo especial para esa cena romántica? –Preguntó con curiosidad mientras recogía su pelo en un moño alto para que no le diera calor.- He traído varios vestidos bonitos así que luego igual me tienes que ayudar a escoger cuál me pongo si no tienes uno favorito ya.-Sonrió y fue a abrir la puerta dejando que entraran la comida y la acercó a la terraza- umm muero de hambre amor no deberías hacerme hacer tanto ejercició.

¿En serio? No hemos gritado tanto. ¿O sí? Llevaremos más cuidado la próxima. Bromeó. Lo que pensaran al rededor le daba igual, lo que le importaba era pasar aquellos deliciosos momentos con la mujer que amaba, estaban de vacaciones y podían  hacer lo que quisieran así que mientras no se quejaran la cosa iba bien. Después de la ducha, se había hecho la hora de comer así que llamó al servicio de habitaciones. ¿Motivo especial? No hace falta decir que ya esto es un motivo especial ¿no? Por que te quiero, porque estamos juntos, porque estamos pasando unas grandes vacaciones. "Y porque quiero casarme contigo" Pensó, pero aquello era una sorpresa que tenía que guardarse hasta la noche por muchas ganas que tuviera de pedírselo, ver su carita y tener una respuesta. Lo único a lo que tenía miedo era a que le dijera que no, moriría allí mismo si eso pasara. Luego te ayudo a elegir cuando vea los que has traido. Dijo ya acercándose a la puerta para recoger la comida. La sacó a la terraza y la preparó en la mesa para comer al aire libre. Mientras hablaban de todo un poco, comieron lo que el servicio de habitaciones les había llevado y dejaron la fruta y los cócteles en la pequeña nevera de la habitación para que se mantuvieran hasta que entraran a la piscina. Kevin Se tumbó en una de las hamacas después de ponerse la protección, pero se quedó dormido en cuestión de minutos.

De repente, interrumpiendo un bonito sueño, notó cómo unas gotas le mojaban todo el cuerpo. Heather lo llamaba divertida desde la piscina y Kevin se despertó. ¡Te vas a enterar rubia! Estaba muy agustito. Pero al levantarse lo comprendió todo, estaba totalmente rojo, su pecho, su cara y sus piernas eran como un tomate. ¿Cuanto llevaría durmiendo? Se tiró corriendo al agua sintiendo un gran alivio en su cuerpo y empezó a echarle agua a su chica en la cara. No creas que te lo perdono. Ya no por despertarme, sino por no hacerlo antes. ¡Mala! Se echó a reír mientras la cogía en brazos y la tiraba de nuevo al agua haciendo ahogadillas con ella. ¿Quieres la fruta y algún coctel? Me apetece muchísimo después de la gran siesta. Salió corriendo de la piscina intentando que Heather no lo pillara y lo metiera de nuevo con el juego, y acercó al borde de la pequeña piscina lo que había sacado para ir picando durante la tarde, o casi noche. Realmente no sabía ni que hora era. ¿Qué hora es amor? Le dijo acercándose a ella y dándole un ligero beso antes de coger un trozo de melocotón fresquito que le sentó genial después de la siesta. ¿Qué has hecho en mi ausencia pillina?

(Fuente: yeah-i-can-walk)


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